Me gusta la Espada y Brujería…

Me gustan las novelas de Espada y Brujería. No todas, que conste, pero en especial las novelas de R. E. Howard me fascinan. Es literatura sencilla, diseñada para ofrecer unos buenos momentos de entretenimiento, y los textos de Howard formaron los pilares de lo que hoy conocemos como fantasía, junto a otros autores del género. De esta manera, cuando quiero disfrutar de un buen rato de lectura, engancho una novela de Conan (incluso uno de los cómics que colecciono) y encuentro ese remanso de tranquilidad que muchas veces hace falta.

Conan el Cimmerio representa el espíritu de este género: libre, fresco y osado. Aquí os dejo un extracto del final de “Conan el Aventurero”:

“El pirata, recuperando su buen humor, sonrió a la jadeante tripulación.

Sancha se encontraba cerca de él. Por sus mejillas se deslizaban unas lágrimas de histeria. Los pantalones de Conan colgaban como harapos sucios manchados de sangre. El cinturón y la vaina de su espada habían desaparecido. El sable, que había arrojado a bordo desde el bote, estaba mellado y cubierto de sangre. Sus brazos, piernas, pecho y hombros parecían haber sufrido las mordeduras de una pantera. Pero el pirata sonrió, al tiempo que separaba sus poderosas piernas y hacía girar la rueda del timón exhibiendo su fantástica musculatura.

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Esto es Fantasía… pero también historia

El Mundo de las Sombras engloba dos de mis pasiones como lector: la fantasía y la historia. Incluir seres sobrenaturales en el mundo histórico medieval es un reto apasionante, que durante cuatro novelas he desarrollado con el permiso de los lectores, ya que sin ellos esta saga no habría podido ver la luz.

De esta manera, el lector puede caminar por las calles de la Constantinopla de finales del siglo XIII:

Ruy trepó a lo alto de la torre que se alzaba majestuosa sobre la puerta y observó que los jinetes se perdían en un pequeño grupo de chozas cerca de las murallas. Varias luces se encendieron en su interior. Entonces la luna pareció desembarazarse del frío manto de nubes e iluminó la ciudad tenuemente. Ruy contuvo la respiración admirado. Desde su posición pudo contemplar la enorme masa de edificios, murallas e iglesias que conformaban la ciudad, sembrando la oscuridad de la noche con un firmamento de luces titilantes. Ruy dirigió la mirada a la zona más cercana, el Exokionion. Encajado entre las viejas murallas de Constantino al este y los murallones imponentes de Teodosio II al oeste,  el barrio llamado Exokionion formaba un hermoso valle recorrido por el río Lycos en su nicho.

Murallas de Constantinopla

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Es tan frágil…

“Sabed, ¡oh Rey, que las guerras en el reino de la Luz son originados por las ansias de poder de Ellos. Sabed, que todas las catástrofes naturales son el resultado de sus terribles batallas. Reconoced, pues, los signos de sus cruentos enfrentamientos y huid de ellos, puesto que todo lo destruyen. Alejaos de su Cólera. Y rogad a los dioses para que el Velo continúe protegiéndonos de ellos. ¡Es tan frágil!

promomundosombras

La Cuarta Cruzada en “El Filo de la Espada”

Y es que la historia humana es tan importante en “El Mundo de las Sombras” como los acontecimientos que transcurren en las sombras de sus salones. En este caso, durante la segunda novela “El Filo de la Espada”, el lector podrá ser testigo de excepción del inicio, desarrollo y terrible final de la Cuarta Cruzada, que asoló Constantinopla en el 1204 D.C. Os dejo un extracto de una de las batallas que se describen:

“El asalto comenzó con las primeras luces del amanecer del día siguiente. El ejército cruzado al completo embarcó en las naves venecianas y formaron un frente de batalla de más de cuatro kilómetros de extensión. El ataque fue largo y cruento. La flota aproximó tanto las torres de asalto instaladas sobre los navíos que el combate se desarrolló cuerpo a cuerpo entre los cruzados y los bizantinos. En múltiples puntos de las murallas los cruzados desembarcaron y alzaron torres de asedio y escalas. Ascendían como enjambres de hormigas sedientos de sangre. Pero los caballeros y soldados francos no eran hábiles en el combate sobre las galeras, más acostumbrados al campo de batalla en tierra firme, por lo que fueron rechazados. Cuando las campanas tocaron sus campanas marcando la hora nona, los cruzados fueron rechazados y regresaron a las naves. La retirada fue jaleada con gran júbilo por parte de los defensores griegos. Durante aquella noche se celebró consejo entre los generales cruzados y Enrico Dandolo consiguió persuadirles para repetir el ataque tres días después.”

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"El Filo de la Espada"

“El Filo de la Espada”

Tal día como hoy se disputó una batalla…

Un día como hoy hace 803 años se celebró La Batalla de las Navas de Tolosa, la mayor de las victorias cristianas en la Reconquista hasta el momento, y un punto de inflexión que desmoronó las defensas musulmanas. En “Sangre Inmortal” el lector podrá asistir a la génesis de la Cruzada que partió desde Toledo meses atrás, y donde la determinación del Rey Alfonso VIII de Castilla condujo a sus tropas hasta el encuentro de un enemigo hasta entonces superior. Una gesta no olvidada por la historia, y donde las fuerzas de las sombras dirimieron una nueva pugna oculta a las miradas de los humanos. Una vez más, en “Sangre Inmortal” la fantasía e historia se engarzan como un anillo al dedo para ofrecer una historia trepidante.

Os dejo, amigos, un extracto de la novela.

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Capítulo XXXV: La batalla de las Navas de Tolosa.

             Zarco contempló el ejército cruzado: perfectamente alineados, los diferentes cuerpos militares aguardaban con paciencia la orden de Don Diego. Su corcel piafó y pateó el suelo ansioso. Era un soberbio animal, regalo del propio Conde de Vizcaya aquella misma mañana; y después del semental color carbón que montaba, el mejor corcel de batalla que atesoraba. Su valor podría sobrepasar con creces el de varias villas de Castilla. El viento empujaba el olor de sudor, cuero y orín de los corceles, así como las voces de los imanes desde lo alto de la loma donde se hallaba el Califa. La vanguardia constaba de una primera línea compuesta por los caballeros más experimentados al servicio de Don Diego junto a los caballeros cruzados que ansiaban entrar en combate y honrar así la expedición. La segunda línea de la vanguardia la formaba la infantería venida desde Vizcaya junto a los escuderos de los caballeros, que avanzarían tras ellos para auxiliarles después de entrar en contacto con el enemigo. La intención de Don Diego era recuperar espacio después de la primera embestida, y evitar el despliegue de la caballería enemiga que a buen seguro les envolvería.

            “Pater Noster, qui es in caelis, sanctificetur nomeem Tuum…”

            Las voces de los soldados musitaban el Padrenuestro mientras algunos aferraban las cuentas de sus rosarios, las reliquias de algún mártir o un crucifijo bendecido. Carlos Diéguez permanecía cerca de su padre con la mirada clavada en los rostros del enemigo. Era un muchacho corpulento, de rostro rubicundo y mirada inteligente. Se cubría, al igual que los caballeros cruzados, con una armadura compuesta de placas y cota de malla, yelmo y escudo al brazo, y sostenía apoyada al estribo su lanza con el gallardete del Condado de Vizcaya. Había sido nombrado caballero al término de la misa matutina, y no mostraba ni miedo ni inquietud alguna.

            Pero Zarco albergaba serias dudas sobre el éxito de la batalla, puesto que el mar de enemigos que se encontraba frente a él parecía inagotable: hombres ansiosos de verter la sangre cristiana o morir en ello, apoyados por la temible caballería ligera en los costados que seguramente les ocasionaría grandes bajas con sus arcos de acero. Los estandartes de las diferentes tribus de las regiones más importantes del Imperio Almohade se alzaban como un bosque de madera y tela. Aunque tanto los corceles como los caballeros cristianos se encontraban protegidos de manera excelente por armaduras y cotas de malla, era posible que los numerosos arqueros y honderos que se entremezclaban con la primera línea enemiga les mermara empuje. Y aunque el ejército más poderoso de la cristiandad protegiera sus espaldas, temía que la caballería al mando del Conde Gonzalo Núñez de Lara no pudiera prestarles el necesario auxilio a tiempo. Comprobó una vez más los correajes de la silla de montar, afianzó el escudo en la mano siniestra y se limpió el sudor del rostro. No portaba yelmo puesto que precisaba poder mantener una muy buena visión durante toda la batalla. Había decidido emplear gran parte de su poder y voluntad en proteger a Carlos de la lluvia de saetas y piedras que recibirá con la carga de caballería, por lo que no podría perderle de vista en ningún momento ya que entonces su protección se desvanecería.

            De pronto, la voz de Don Diego se impuso a la de los imanes sarracenos de forma poderosa y vibrante:

            —¡Deus lo vult!

            Y sus caballeros respondieron al unísono elevando sus lanzas:

            —¡Deus lo vult!

            —¡Deus lo vult!

            Los corceles comenzaron a trotar ligeramente, y a medida que avanzaban su velocidad aumentaba lentamente, todas las bestias sincronizadas como un solo cuerpo entrenado para matar al enemigo. La experiencia y el entrenamiento habían convertido aquella acción en un acto rutinario, ejecutado casi de manera automática. Los primeros proyectiles impactaron sobre sus escudos y protecciones y no causaron baja alguna. La pendiente comenzó a elevarse y restó velocidad a la carga, y al cabo de unos instantes Zarco observó a un pequeño número de caballeros que se derrumbaban abatidos por los certeros impactos en los rostros o entre los pliegues de las armaduras: era tal la lluvia de flechas, piedras y otros objetos que los lugares menos protegidos parecían enormes puntos débiles. Aún así la carga irrumpió en las filas enemigas como un terrible oleaje sobre un castillo de arena, destrozando las débiles protecciones enemigas y causando numerosas pérdidas. Zarco perdió la lanza en el primer impacto con el enemigo y desenvainó Acero Rojo. El festín de sangre comenzó para la espada, puesto que el brazo incansable del Inmortal abatía enemigos por doquier. La segunda oleada, compuesta por la infantería de Don Diego, les proporcionó un instante de respiro, pero entonces la caballería sarracena los envolvió y comenzó a castigarles con severidad. Carlos perdió el escudo y Zarco le ofreció el suyo, aceptándolo de buen grado el castellano. El espacio para maniobrar era muy reducido, y la ventaja inicial de la caballería se había perdido por completo, dividiéndose en diferentes unidades de apenas un puñado de caballeros asistidos por algunos soldados a pie. Las flechas rasgaban el aire arrancando gritos de dolor cristianos, y las bestias malheridas agonizaban en el suelo tiñéndolo con un pequeño mar de sangre y vísceras. El enemigo, implacable, atacaba como una maraña de cuchillos, espadas y piedras. Pronto Zarco se concentró en mantenerse con vida, y al cabo de unos instantes descubrió que había perdido de vista a Carlos Diéguez.

El papel de los vampiros en El Mundo de las Sombras

Casi tan antiguos como el mundo que habitan, los vampiros son tan numerosos y variados como las propias razas de humanos de las que se alimentan. Después de las Grandes Guerras, antes descritas, los más poderosos de los vampiros cayeron en el olvido derrotados por los Inmortales. De esta manera, la amenaza del resurgir de los Ancianos Vampiros siempre se cierne sobre las cabezas de sus descendientes, anticipando un cambio definitivo en el mundo.

Organizados de manera feudal, cada reino mortal posee una Corte de la Sangre paralela que rige los destinos de los vampiros y de los humanos a la vez. Al menos de manera nominal muchos de los grandes señores vampiros respetan tanto El Velo como El Equilibrio, puesto que sus intrigas y manipulaciones son mucho más sutiles y no necesitan mostrar su verdadera naturaleza para llevarlas a cabo. Aún así, los señores vampiros de las tierras más remotas son seres inhumanos y crueles, que rigen sus dominios con mano de hierro implacable, terroríficos demonios que atemorizan a sus súbditos sin compasión.

Las familias de vampiros se organizan de manera patriarcal, siendo el vampiro más antiguo el que la lidera y gobierna. Muchas de las familias se han extendido a lo largo de todos los reinos conocidos, formando una tupida red de sangre familiar que conecta los intereses de cada familia, de manera que la influencia de muchas de las familias más poderosas se puede apreciar en las decisiones de los grandes monarcas mortales. Así, la creación del Tribunal de la Santa Inquisición, la Cuarta Cruzada, la Reconquista en tierras Hispanas, la Cruzada Albigense o las numerosas guerras internas en las que se debaten los reinos, son obra de los más poderosos y maquiavelicos señores vampiros.

La corriente Defectori, jóvenes vampiros que han decidido rebelarse contra El Velo, El Equilibrio y el yugo que les imponen sus parientes más antiguos, recorre todos los reinos como una plaga de libertad y caos que sacude Europa sumiéndola en los inicios de la terrible Guerra de las Sombras, convenientemente utilizada tanto por vampiros como inmortales para adquirir mayor protagonismo a costa de las demás casas de vampiros.

Los vampiros son, de manera indudable, los co-protagonistas de El Mundo de las Sombras, casi tan importantes e imprescindibles como sus antagonistas.

Pincha en la imagen para conocer a las diferentes familias de vampiros que protagonizan las novelas de El Mundo de las Sombras

círculo de fuego

De Inmortales, vampiros y otras criaturas…

Al principio de los tiempos, en épocas ignoradas, habitaba el mundo una raza de hombres primigenios. Adoraban a los dioses y ofrecían la sangre de bueyes sagrados como ofrendas. Eran los tiempos de Caín y Abel, según los judíos y los cristianos. Un día, uno de estos dioses exigió un sacrificio humano, harto de consumir la sangre insípida de los animales sagrados. Caín tomó a su hermano pequeño y ofreció su sangre en sacrificio a su dios. El resto de los dioses, cuando descubrieron el sacrificio, repudiaron a Metisto, el dios que había provocado el sacrificio humano y desterraron a Caín, condenándole a vivir eternamente de la sangre de los animales. De esta forma surgieron los vampiros, casi tan antiguos como los orígenes del hombre. Pero hete aquí que al cabo de los años Caín y su descendencia adquirieron un poder sobrehumano, que rivalizaba con el de los dioses, y descubrieron que Caín había forjado una alianza con Metisto en la ciudad de Enoch. Juntaron entonces a los mejores guerreros de las tierras conocidas y les otorgaron el don de la vida eterna… la inmortalidad. Debían formar un ejército invencible y liderar a sus huestes hacia Enoch para destruirla piedra a piedra. Junto al don de la inmortalidad les regalaron numerosos dones, cada uno diferente del resto, a imagen y semejanza de ellos. Y a los servidores humanos les regalaron dones similares,  algunos de ellos incluso tan poderosos como los recibidos por sus hermanos mayores inmortales. Así nacieron los magos, sabios mortales cuya misión consistía en auxiliar a los inmortales. Y de esta manera formaron un ejército similar a un ejército de ángeles y asediaron las murallas de Enoch. Allí se libró la guerra más cruel de todas las habidas, en la que perecieron en ella miles de almas. Los vampiros descubrieron aterrorizados que no podían derrotar a los inmortales y firmaron la paz. Caín y algunos descendientes suyos escaparon al anochecer transformados en neblina  y desaparecieron para el resto de los tiempos. En las ruinas de la ciudad de Enoch se firmó la paz y se instauró el Equilibrio. Entonces los dioses, complacidos, llamaron de vuelta a los inmortales, pero no todos regresaron. Algunos acudieron a la llamada de Metisto y ofrecieron sus poderes al oscuro dios, escoltados por sus hermanos menores, los hechiceros. Los inmortales que regresaron encontraron la Muerte Definitiva, ya que con el paso de los años podrían llegar a ser tan poderosos como los mismos dioses. Pero la deserción de los Ignobili no les pasó desapercibida, y cuando escucharon los rumores de la deserción de Caín temieron por la estabilidad del Equilibrio, y por el destino de los humanos. Así fue como volvieron a convocar a los humanos más sabios junto a los más fuertes y los más hábiles, y les otorgaron de nuevo el don de la inmortalidad. Tomaron a unos pocos de ellos, una pequeña élite formada por hombres virtuosos, y les mostraron los secretos de la Senda del Acero, la disciplina que tendería un puente entre el espíritu del Inmortal con los Dioses, de manera que aseguraría que el alma del Inmortal jamás se corrompería. Sus habilidades les asemejarían a los Dioses, más poderosos aún que los Inmortales, y más fuertes; pero también les alejaría de sus semejantes, destinados a una vida solitaria. Vigilarían tanto a sus propios hermanos como al resto de las criaturas sobrehumanas que acechaban en las sombras”.

 

Cuatro años ya…

El 14 de Marzo del 2011 tecleé las últimas palabras de “Inmortal“. No imaginaba que algunos años después habría publicado otras tres novelas más de “El Mundo de las Sombras”, y otras cuatro novelas más de géneros diferentes. Comenzó un largo proceso de aprendizaje, no exento de tropiezos y sin sabores. Catorce días después terminé la primera revisión, un 28 de Marzo, e imprimí el borrador de la novela. Hoy podríamos decir que cumplimos cuatro años desde que me atreví a lanzarme al proceloso mundo de la autoedición. Tardé, quizá, unos meses más en lograr publicarla por mí mismo, y reconozco que cometí numerosos errores llevado por la emoción de la inminente publicación. Sin esos errores, y con los pocos aciertos que logré realizar, no sería el escritor que soy ahora (capaz de guardar una novela en el cajón más de cuatro meses hasta encontrar el momento de la publicación… ¡Increíble aguantar tanto!)

Inmortal, el comienzo de todo...

Inmortal, el comienzo de todo…

Lee el resto del artículo: CUATRO AÑOS YA…

Batallas… en las sombras

“Ellos nos observan… y nos temen”

Desde tiempos inmemoriales los vampiros han manejado a su antojo las voluntades de los grandes señores humanos. Las Sombras dictan sus órdenes y los Reyes obedecen. Como auténticos monarcas en las sombras, los ancianos vampiros actúan según sus intereses y los de sus familias, escribiendo de manera indirecta los capítulos más sangrientos de la historia humana. Y, si al lector le gustan las batallas épicas, en El Filo de la Espada”, “Tiempos Aciagos” y “Sangre Inmortal” tiene la ocasión de asistir a varias de ellas, algunas protegidas por el Velo de la noche, otras transcendieron a las páginas más importantes de la historia.

Puedes asistir a la génesis de la Cuarta Cruzada y al desastre de la caída de Constantinopla a manos de los Cruzados en “El Filo de la Espada”. La manipulación de los ancianos vampiros, con el fin de derrocar al poder habilitado en Constantinopla, condujo a la imparable máquina militar cruzada hacia una ciudad cristiana, y empapó su tierra con la sangre de sus hermanos. ¿Quieres leer un extracto? Entonces pincha en la imagen, humano.

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Acero Rojo, disponible el 2 de Diciembre.

El 2 de Diciembre puedes descargarte la quinta entrega de los relatos cortos ambientados en El Mundo de las Sombras. En este caso nos toca presentar el relato breve: ACERO ROJO, la historia de la creación del arma que guiará a Zarco Mantoscuro en SANGRE INMORTAL, la cuarta y última entrega de la saga. No te quedes sin leer la historia de una de las espadas más poderosas de la creación…

Desde el 2 de Diciembre, en tu tienda Amazon. Pincha aquí para acceder: ACERO ROJO EN AMAZON

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